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22/05/2018

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Tomates rosados cultivados en Llaillay son grito y plata en Tienda Mundo Rural Escuela Militar
El proyecto finalizó en 2017 y las familias campesinas quedaron embarcadas en la producción de estos tomates, lo que motivó a Conagro a venderlos en la tienda (Mundo Agropecuario).
05/03/2018


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Tomates rosados cultivados en Llaillay son grito y plata en Tienda Mundo Rural Escuela Militar

María Cheuquemilla hace un alto en su camino a casa y no puede evitar recordar su infancia en Galvarino. Frente a ella, los mismos tomates que cultivaba su mamá asoman desde la Tienda Mundo Rural de la estación Escuela Militar del Metro de Santiago. “Mi madre tiene una parcela y allá los producían harto. Los vi y dije tengo que comprarlos, porque me traen muchos recuerdos”, dice emocionada.

Pero, ¿cómo llegó el Solanum lycopersicum, más conocido como tomate rosado, a la tienda? Todo partió en 2014 como un proyecto conjunto de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), la organización campesina Conagro y pequeños agricultores de Llaillay (Valparaíso) y San Clemente (Maule) para recuperarlo. Se trata de un fruto sabroso y aromático, con una forma no muy definida y un tono rosáceo.

El objetivo de esta iniciativa fue rescatar las semillas, cultivarlas y cosechar el fruto. El proyecto finalizó en 2017 y las familias campesinas quedaron embarcadas en la producción de estos tomates, lo que motivó a Conagro a venderlos en la Tienda Mundo Rural que administra en la estación del Metro de Santiago.

La primera entrega de tomates se realizó el 15 de febrero, fue de 80 kilos y en pocos días no quedó ninguno. Debido al éxito de ventas se realizó un segundo pedido y se continuará así hasta fines de marzo de este año, fecha en que termina la temporada.

“La idea es fidelizar a los clientes con estos tomates y vender toda la temporada. Antes de ponerlos a la venta nos organizamos para hacer una preventa y avisarle a la clientela. En el televisor que tenemos en el local proyectamos los videos del proyecto y mucha gente nos ha preguntado sobre el proyecto con entusiasmo”, cuenta Constanza Santander, administradora de la tienda.

La encargada destaca que no se trata de una iniciativa aislada: “El propósito de la tienda es brindar canales de comercialización a los pequeños agricultores, preferentemente socios de Conagro, que tengan hortalizas o productos envasados que inviten a los consumidores a acordarse de lo antiguo y saludable”.