Miércoles
25/04/2018

INDICADORES


Investigadores crean sensores para mejorar calidad de las cosechas
Los dispositivos permiten generar gran ahorro en pequeños y medianos agricultores, permitiéndoles elegir la fruta en su estado óptimo de maduración (Universidad de Talca).
21/11/2017


2303 veces leida    BoletinSuscripción Boletín  Enviar NotaImprimir    



Investigadores crean sensores para mejorar calidad de las cosechas

Con sensores fabricados en el país, investigadores del Centro de Investigación y Transferencia en Riego y Agroclimatología (Citra) de la casa de estudios, buscan optimizar las cosechas. Los dispositivos de bajo costo cuyo valor asciende a solo $150.000, permite a los productores diferenciar la calidad y el momento óptimo de cosecha de cada parcela sembrada, según la variabilidad de campo o variabilidad espacial.

La iniciativa desarrollada por el Programa de Adaptabilidad al Cambio Climático en la Agricultura (A2C2) y la Escuela de Ingeniería Civil Mecatrónica, podrá mejorar considerablemente la producción de la fruta que se exporta.

César Acevedo, profesor asociado de la Facultad de Ciencias Agrarias y coordinador de la línea de Investigación sobre Variabilidad Espacial del Programa A2C2, indicó que el cambio climático es un fenómeno que viene para quedarse y que impacta en la producción agrícola. Cada vez hay menos agua y las temperaturas promedio están aumentando entre 1 y 1,5 grados, lo que afecta la producción y la fisiología de frutas y vides.

Aplicaciones en viñas

Con los sensores se puede distinguir entre las uvas óptimas para vinificación y aquellas que no cumplen con los estándares. De esta manera, solo aquellas que están en condiciones ideales, serán usadas en la producción.

Acevedo explicó que “una de las aplicaciones más útiles es la cosecha diferenciada, es decir, optimizar esta y definir su momento oportuno, haciendo más eficientes los lotes con mayor potencial de calidad y vinificar esta fruta de forma separada de la que no cumple los requisitos. Esto genera que la calidad del lote óptimo no se pierda. El viticultor normalmente cosecha todo al mismo momento mezclando ambos lotes perdiéndose la fruta de alta calidad al mezclarla con la de calidad inferior”.

Actualmente, la tecnología disponible en el país no permite a los productores discriminar entre calidades de fruta. “Por ejemplo, para el riego y aplicar químicos en la fruta se requiere de información y del estado fenológico de la planta. Actualmente se hace una medición y se considera que todo el campo está en el mismo estado. Esto es falso ya que gracias a los sensores se detectan grandes variabilidades en los campos, por lo que no se pueden hacer aplicaciones homogéneas sino que específicas considerando la variabilidad propia de las unidades productivas” agregó Acevedo.

Agricultura de precisión

Para César Acevedo, con la variabilidad espacial -línea de investigación que sigue dentro de la Universidad- “podremos conocer aquellos sectores que crecen de manera exuberante versus los que crecen de manera deficiente. Considerándose por ende una diferencia en el manejo de la producción, como manejo de follaje o de riego. Estas diferencias gatillan pérdida de rendimiento y de calidad potencial de la fruta a producir”.

La Variabilidad Espacial ha existido siempre en la agricultura. Cuando se ingresa a un campo y se observa el crecimiento y calidad de la fruta comúnmente existe una diferencia dentro de las unidades productivas, sean grandes o pequeñas. Estas se pueden monitorear también a través de imágenes satelitales o aéreas como con la utilización de drones, o bien, a través de mediciones con sensores instalados en terreno y distribuidos espacialmente. Estas mediciones identifican todos los sectores de comportamiento diferente desde un punto de vista fisiológico, de rendimiento y cualitativo.

“La Agricultura de Precisión y Variabilidad Espacial actualmente tienden a la utilización de pequeños sensores que, a la larga, serán de bajo costo y desechables. Estos deben evolucionar de tal forma que sean baratos para poner muchos de estos en los campos para información y gestionar la variabilidad espacial de sus predios en función de este sensoramiento. Este es el futuro de la agricultura”, puntualizó el investigador.